ARARTEKO. Informe al Parlamento Vasco, 2001. p. 109-113

 

© ARARTEKO

D.L.: VI-106/2002.

 

Texto del informe completo en: http://www.ararteko.net/webs/iordinarios/ord2001C.pdf

 

 

1.1.9. SEGUIMIENTO SOBRE LA ATENCIÓN COMUNITARIA DE LA

ENFERMEDAD MENTAL EN LA CAPV

 

El informe extraordinario de la institución del Ararteko sobre la atención comunitaria

a las personas con enfermedad mental fue hecho público y entregado al Presidente

del Parlamento Vasco el 19 de junio de 2000, y fue debatido en la Comisión de

Derechos Humanos y Solicitudes Ciudadanas el 26 de octubre de ese año. También fue

objeto de una comparecencia, a petición propia, del Consejero de Sanidad ante la

Comisión de Sanidad del Parlamento, el 16 de noviembre.

Se trata, pues, de un informe relativamente reciente que, como todos los de esta

institución, termina con una serie de recomendaciones dirigidas a las administraciones

competentes, que buscan solucionar los problemas detectados o mejorar las respuestas

institucionales. El que nos ocupa efectúa, concretamente, 18 recomendaciones que

afectan a diferentes administraciones, entre ellas, al Departamento de Sanidad. Precisamente,

la implicación de diferentes administraciones y servicios en la respuesta a las

necesidades de las personas con enfermedades mentales crónicas fue una de las dificultades

a la hora de abordar el tema y delimitar responsabilidades, y también lo es a la

hora de valorar los progresos realizados.

El seguimiento sobre el cumplimiento de las recomendaciones se ha limitado, en

este primer año, a la utilización de dos vías complementarias: el intercambio de información

con representantes de las asociaciones de familiares de enfermos mentales integradas

en FEDEAFES y la solicitud de datos al Consejero de Sanidad. La petición de datos al

Consejero se planteó en términos bastante amplios, solicitándole que nos hiciera llegar la

información que considerase necesaria, en lo que respecta a los campos de actuación que

les corresponden y referida a actuaciones llevadas a cabo después de realizar el trabajo

que dio origen al informe. Dejaba también en sus manos la fórmula o método que considerase

más oportuno para remitirnos la información que pudiera ser de mayor interés

para nuestro seguimiento: aportación de datos significativos, actuaciones llevadas a cabo

respecto a las recomendaciones que son de competencia exclusiva o compartida, iniciativas

en cuanto a servicios destinados a determinados colectivos analizados específicamente

en el informe, como el de personas menores de edad...

Al margen de los datos e informaciones de carácter general, como respuesta a las

principales preocupaciones que nos habían formulado las asociaciones de familiares de

personas con enfermedad mental en la última reunión mantenida con ellas, solicitamos

también información detallada sobre los siguientes extremos:

 

1. Respecto a la unidad de psicosis refractaria ubicada en el Hospital Psiquiátrico de

Álava:

- Datos de utilización, listas de espera y valoración sobre su suficiencia o insuficiencia

para atender las necesidades de toda la Comunidad.

- Posibilidades de una mayor participación de las asociaciones de familiares en

su funcionamiento.

- Posibilidades de utilización de dicha unidad para el tratamiento penitenciario a

personas de nuestra Comunidad con enfermedades mentales crónicas que hayan

cometido delitos y que, hasta ahora, son enviados al Hospital Psiquiátrico

Penitenciario de Foncalent (Alicante).

- Valoración sobre la conveniencia y posibilidades de creación en nuestra Comunidad

de un centro que permita atender a las personas señaladas.

 

2. Respecto a los protocolos de ingresos involuntarios:

- Posibilidad y conveniencia de unificar los criterios y que exista un único protocolo

para todos los territorios.

 

3. Posibilidades de mejorar el seguimiento en los casos de patología dual y, más en

general, de mejorar la coordinación entre profesionales de los centros de salud

mental.

 

4. Valoración sobre la posible sobrecarga de trabajo en los centros de salud mental

y sus consecuencias a la hora de atender suficientemente los casos agudos, o

realizar funciones como las ligadas a programas de terapia familiar o ayuda a

domicilio.

Se trataba, con ello, de recoger las valoraciones de los responsables de Sanidad

sobre los cuatro problemas básicos planteados por las asociaciones:

- Limitaciones de la unidad de psicosis refractaria.

- Diferencias territoriales de criterios respecto a los ingresos involuntarios.

- Problemas de seguimiento de casos y coordinación entre profesionales.

- Sobrecarga de trabajo en los centros de salud mental y sus consecuencias.

La respuesta de Sanidad se recibió el 31 de enero de 2002 y consistía en un

documento elaborado por el Jefe de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de Osakidetza,

al que se acompañaba la valoración del primer año de funcionamiento de la Unidad de

Psicosis Refractaria del Hospital Psiquiátrico de Álava.

De acuerdo con la petición de datos, ese documento abordaba, en una primera

parte, las cuestiones relacionadas con cinco de las recomendaciones del informe, y en

una segunda, los cuatro temas concretos planteados. A continuación, se resumen los

datos e informaciones básicas ofrecidas por los responsables de Sanidad:

 

1. Sobre la recomendación 5ª del informe, “Reforzar la red de recursos intermedios”,

la respuesta señala, textualmente, que “La red de recursos intermedios

tenía un peso diferente en cada uno de los 3 Territorios; por lo que las actuaciones,

igualmente, difieren entre los mismos.

En el ámbito de pacientes psiquiátricos adultos, era Gipuzkoa el Territorio

con más carencias; Territorio en el que, gracias a la intervención conjunta

socio-sanitaria contamos ya con un Centro de Día nuevo en Azpeitia, las

obras casi finalizadas de otro en San Sebastián, y el diseño de un ‘mapa’,

acordado entre Sanidad y Diputación, para la distribución de esos centros

por todo el Territorio (hasta un total de 10). Igualmente se ha abierto un

nuevo piso en Zumárraga para pacientes psicóticos, con capacidad para 6

pacientes. En Bizkaia, a su vez, se ha avanzado en la concertación conjunta

con Diputación de pisos para pacientes psicóticos (50 plazas).

• A nivel de pacientes infanto-juveniles, la situación era similar hasta hace un

año en los 3 Territorios. Hace un año se abrió en Bizkaia un Centro de Día

Educativo-Terapéutico mediante un acuerdo tripartito BBK-Dpto. de Educación-

Dpto. de Sanidad/Osakidetza. A este Centro le seguirán,

presumiblemente en este año 2002, sendos centros en Donostia y Vitoria

(los proyectos y acuerdos se encuentran ya finalizados).”

 

2. Sobre la recomendación 6ª del informe, “Incrementar los servicios destinados

específicamente a la población de menores”, se reconoce que “La hospitalización

psiquiátrica infanto-juvenil constituía una carencia histórica de la asistencia

psiquiátrica en nuestra Comunidad.”, y se señala que “Tras dos años de trabajo

y búsqueda de ubicaciones adecuadas, se procederá a abrir una Unidad de

Ingreso en cada capital (Hospitales Donostia, Basurto y Santiago) siendo la

previsión de apertura de la primera de ellas (Hospital Donostia) en el primer

trimestre de 2002.”

 

3. Sobre la 10ª recomendación del informe,“Garantizar el acceso a la rehabilitación”,

se apunta que “El incremento de estructuras intermedias, que constituyen

el ámbito mayoritario de la denominada ‘rehabilitación’, favorece sin duda

que el acceso a las mismas sea una realidad para toda la población.”

 

4. Sobre el control y evaluación de la calidad de los servicios (recomendación 12ª del

informe), se hace referencia a la instauración y progresiva mejora de los contratosprograma

y a la inclusión de indicadores de calidad y formas de control interno.

“No obstante -se añade- existe un campo potencial de avance aún inexplorado.”

De forma más concreta, se informa que “se creó un grupo de trabajo para el

establecimiento de un panel de indicadores en asistencia psiquiátrica que finalizó

en el año 2000. A lo largo del 2001, se han venido utilizando y corrigiendo

sus posibles disfunciones, de manera que en la actualidad el sistema de información

provee información trimestral comparativa de todas las Organizaciones

de Asistencia Psiquiátrica (intra y extrahospitalarias).”

 

5. Sobre la 15ª recomendación del informe, “Promover la creación de fundaciones

tutelares”, se señala que “Era Bizkaia el Territorio más problemático en

este tema. A lo largo del 2001 se establecieron reuniones de trabajo a través de

la responsable del espacio sociosanitario que han llevado al establecimiento de

un protocolo de trasvase progresivo de los pacientes psiquiátricos con necesidades

de tutela a la Fundación Tutelar de Bizkaia. Tanto Araba como Gipuzkoa

tenían ya sus mecanismos de tutela, independientes del sistema asistencial,

establecidos.”

Así pues, la respuesta se centra en estas cinco recomendaciones (de las 18 que se

efectuaban en el informe, muchas de las cuales superaban el ámbito estrictamente

sanitario), reconoce determinadas carencias, informa sobre la creación de algunos servicios

nuevos o sobre determinados acuerdos, y apunta futuras actuaciones de mejora,

con diferentes niveles de concreción.

 

La segunda parte del documento, como ya se ha dicho, se centra en los cuatro

temas planteados por las asociaciones de familiares como especialmente preocupantes.

 

1. Respecto a la Unidad de Psicosis Refractaria creada en el Hospital Psiquiátrico

de Álava, se señala:

- que, por el momento, se considera suficiente para responder a las necesidades

(inexistencia de listas de espera);

- que los mecanismos de participación de las asociaciones de familiares deben

ser los que se utilizan en el resto del hospital;

- que no es posible su utilización como unidad penitenciaria;

- que la creación de unidades penitenciarias excede del campo competencial

del Departamento de Sanidad.

Además, se adjunta la valoración del primer año de funcionamiento de la

unidad citada, realizada en enero de 2002. Entresacamos aquí, de ella, algunos

datos relacionados con los motivos de preocupación puestos de manifiesto

por las asociaciones de familiares:

- Número de solicitudes de ingreso (desde la inauguración hasta el 7-1-2002):

41.

- Procedencia de las solicitudes: 14 de Álava, 18 de Bizkaia, 9 de Gipuzkoa.

- Propuestas de ingreso rechazadas: 4.

- Procedimiento de ingreso regulado (BOPV de 28 de septiembre de 2000).

- Una vez aprobado el ingreso, el paciente se incorpora a la unidad de forma

inmediata, con base en la disponibilidad de camas.

- La media de demora entre la fecha de solicitud de ingreso y la del ingreso del

paciente ha sido de cuatro días.

- Número de personas ingresadas: 32.

- La totalidad de los casos ha sido de autorización judicial de ingreso involuntario,

y el 41 % tiene antecedentes judiciales.

- La estancia media en la unidad ha sido de casi 90 días.

- La Comisión de Ingreso y Seguimiento es estrictamente médica y está formada

por el Jefe de Servicio de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de

Osakidetza (Presidente de esta comisión), el Director Médico del Hospital

Psiquiátrico de Álava, el Jefe de Servicio del Hospital Psiquiátrico de Álava,

el Jefe de Unidad de Psicosis Refractaria y un médico forense de la Audiencia

de Vitoria.

La valoración aporta, además, numerosos datos sobre el perfil y las características

de las personas ingresadas, las características del centro y sus profesionales,

las actividades y programas terapéuticos, las posibilidades de contención

y de respuesta individualizada...

 

2. Sobre los ingresos involuntarios y los protocolos existentes, se considera que la

postura de los servicios asistenciales es clara y única, y que los problemas y

diferencias se producen por las diferentes formas de intervención del poder

judicial y de las fuerzas de seguridad.

En relación con este tema, se plantea otro: la judicialización ambulatoria. Es

decir, que un paciente sea obligado, ambulatoriamente y con intervención judicial,

a llevar un tratamiento que, precisamente, puede evitar un ingreso involuntario.

En este sentido, se plantea, como ejemplo, el modelo seguido en

Gipuzkoa y la posibilidad de extenderlo a otros juzgados y territorios, para lo

cual se pide la colaboración del Ararteko.

 

3. En cuanto a la mejora del seguimiento de casos y de la coordinación entre

profesionales, se señala que “es un esfuerzo continuo de nuestras Organizaciones

de Servicios, conscientes de la importancia de esta medida en la evolución

de los casos”. Y como información más concreta, se dice que recientemente se

ha “contactado con la Subdirección de Atención Primaria para intentar establecer

un protocolo de funcionamiento, generalizable a los tres Territorios, en

cuanto a coordinación se refiere.”

 

4. Sobre la posible sobrecarga de trabajo en los centros de salud mental y sus

consecuencias, se reconoce su existencia y se apuntan algunas causas y posibles

soluciones en los siguientes términos:

“Es cierto que nos encontramos en una situación de intensa actividad que, en

ocasiones, hace inviable el desarrollo de otras funciones fuera de la actividad

asistencial ‘normal’ (grupos de trabajo, docencia, investigación, seguimientos

intensivos, etc.). El alto componente de casos ‘menos graves’ atendidos en la

Red (40 % de la actividad) está, de alguna manera, bloqueando nuestras posibilidades

de intervención en los trastornos más severos.

Es por esto, entre otras cosas, por lo que el trabajo de relación con Atención

primaria se muestra tan necesario en un intento de definir mejor las situaciones

a atender en cada nivel (aspecto sobre el que se ha mejorado notablemente).

En cualquier caso, parece evidente que mayores dotaciones de recursos humanos

permitirían ampliar nuestras actividades y potenciar más la atención a los

trastornos mentales severos; tal y como ha sucedido con la Unidad de Psicosis

Refractarias.”

Como se ha señalado, la respuesta del Departamento de Sanidad se recibió el 31

de enero de 2002 y, después, esta institución continuó con sus actuaciones tanto ante

ese departamento como ante las asociaciones de familiares, de lo que se podrá dar

cuenta en posteriores informes anuales.