Dispensario y Clínica Neuropsiquiátricos

Ideas de López Albo sobre la Asistencia Psiquiátrica extrahospitalaria e Higiene Mental

Publicado con ocasión de la inauguración del Hospital de Zaldibar. (La Gaceta del Norte, 24 y 26 de Mayo 1925)

 


“...Problema importante, más aún que el de la asistencia manicomial, es el de la asistencia extramanicomial de los anormales, débiles y disarmónicos mentales; de los intoxicados e infecciosos con confusión mental; de los deprimidos, alcohólicos agudos y toxicómanos; de los psicópatas sintomáticos; de los psiconeuróticos y de los psicópatas agudos, atenuados y curables en breve plazo. El tratamiento de todos estos psicópatas, no alienados, se lograría con la creación de un dispensario neuro-psiquiátrico, hoy tan indispensable como los antituberculosos, antivenéreos, anticancerosos, antialcohólicos y antipalúdicos; pues tan perjudicial es a la sociedad el incremento de los desequilibrados y enfermos mentales, de los que salen los amorales y delincuentes de toda clase, como el de los sifilíticos, alcohólicos, tuberculosos, cancerosos y palúdicos, algunos de ellos, como los dos primeros, tan relacionados con la morbilidad mental.”


“La obra de este dispensario o instituto neuro-psiquiátrico sería completada por una clínica neuro-psiquiátrica, destinada al tratamiento de todos los neuróticos psicópatas agudos y curables. Ella constituiría, a la vez que un servicio temporal de observación, un hospital psiquiátrico que recogería a los delirantes y agitados agudos, lo cual evitaría ingresos prematuros e inútiles en el Manicomio y alejaría del pobre psicópata los prejuicios sociales y la desconfianza imperante hacia quienes han sido internados. He aquí otro dato importante acerca del valor médico-social del servicio abierto, pues los ex psicópatas volverían a la vida profesional y social, sin que gravitara sobre ellos prejuicio alguno.”

"En el dispensario y clínica neuro-psiquiátrica se estudiaría en cada individuo la herencia, la niñez, la conducta durante la época escolar, la higiene y la economía del hogar, la situación personal y familiar, los defectos del lenguaje, sensoriales y de conformación; la tipología, el temperamento y el carácter, es decir, la constitución somática y psíquica (la tipología, estudiada por Kretschmer en su obra 'Korperbau und character'; la emocionabilidad, la afectividad, los trastornos nutritivos y glandulares; la constitución psiconeurótica, la moralidad, la conducta del sujeto a través de su vida, el nivel mental (textos de
Terman: «The measurement of intelligence”) y las psicosis. Además se le sometería a un examen clínico, neurológico, suerológico, antropológico, psicométrico y psiquiátrico: es decir, a un examen completo individual y de sus reacciones,
ya que en la respuesta más sencilla del ser humano interviene todo su organismo.”


“En el dispensario y clínica neuro-psiquiátrica se dirigiría el tratamiento de la constitución mental anómala, para lo cual es necesario estudiar la ideología, las relaciones sociales, las aspiraciones del sujeto, por lo que se interesa, su nivel intelectual y cultural, las discordancias entre su actividad social y las satisfacciones que ella le depara; es decir, la psicología individual (estudiada por Adler: “Praxis und theorie del individual psychologie”) y sus relaciones con el medio, a fin de evidenciar en qué consiste y cuál es el grado de desadaptación al medio social en que el sujeto vive y lucha.”


“La readaptación al ambiente social, de modo que se satisfagan las tendencias ideológicas del sujeto, sólo puede conseguirse fuera del medio familiar, pues para que la reeducación psicoterápica sea eficaz es indispensable casi siempre el aislamiento del sujeto en establecimientos de psicoterapia y psicopedagogía, cuya ausencia entre nosotros, donde ni siquiera existen clínicas
para psiconeurósicos y psicópatas agudos y curables en los hospitales, impide llevar a la práctica la corrección de la constitución neurósica de estos pacientes.”

"Desde estos centros se dirigiría, asimismo, el tratamiento social, por medio de la vigilancia especializada (enfermeros visitadores), que completaría la labor del dispensario-consultorio y de la clínica. De él irradiaría la obra social de divulgación y enseñanza psiquiátrica. tan necesaria entre nosotros. Se establecería igualmente la selección individual de las aptitudes del psicópata curado, de los inadaptados, del deficiente mental, del anormal mental, a fin de reajustarles al medio y convertirles en seres útiles a la sociedad.”


“La clínica neuro-psiquiátrica funcionaría de modo análogo a un hospital. En ella sería el ingreso del enfermo tan rápido y fácil como en un hospital; y la salida se facilitaría siempre que no hubiera peligro para el enfermo y la sociedad. En la mayoría de las naciones extranjeras se han creado estos llamados servicios abiertos (“open-door”), en los que se admite a los enfermos sin ninguna formalidad legal. De estas clínicas no existe aún ninguna en España. Mientras el internamiento de un psicópata no deje de considerarse como la privación de la libertad, y sí como una medida de asistencia y tratamiento, el enfermo, la familia
y la sociedad seguirán perjudicándose, pues al tender la ley a evitar el posible internamiento de un normal, demora muchísimo el ingreso del psicópata.”

“De esto se derivan consecuencias dolorosas: mayor duración del proceso, paso a la cronicidad, suicidios, homicidios, etc. Es preciso que en la futura reforma de la legislación sobre alienados prevalezca el criterio biológico médico sobre el jurídico, pues sólo el mentalista puede llenar la indicación del aislamiento, la asistencia y el tratamiento de estos enfermos en una clínica psiquiátrica.”


Tomado del libro: V.V.A.A. Hospital Psiquiátrico de Zaldibar, 50 aniversario de su fundación 1923/1973. Excma. Diputación de Vizcaya. Bilbao, 1973, p.13-15.

Puede ampliarse el pensamiento de López Albo en estas cuestiones en el capítulo "Las orientaciones modernas" del libro "La Beneficencia en Vizcaya" de Damián Roda. Ed. Elexpuru. Bilbao, 1931.