REINVENTAR EL VINCULO EDUCATIVO
Beatriz
Tomey.
Presentación
del libro: “Reinventar el vínculo educativo: Aportaciones de la Pedagogía
Social y del Psicoanálisis”. Bilbao 10 de marzo del 2005
Os
quiero traer algo desde mi propia experiencia, que creo que es la mejor manera
de acercarse a éste libro, desde la experiencia y la práctica de cada uno.
Hace
más de 20 años que empecé a trabajar de
maestra en la entonces “educación
preescolar”. Empecé con pocos conocimientos y mucha voluntad e ilusión.
Con
el tiempo me fui dando cuenta, que había dos cuestiones que me preocupaban
especialmente: Por qué un niño no
aprende y, lo más duro, que ya desde el
preescolar se podía intuir quienes iban a ser los llamados “fracasos
escolares”, salvo que alguna contingencia cambiara el rumbo.
Algo
fallaba en una escuela que era incapaz de acercar a estos niños a los
aprendizajes.
Empecé
a buscar soluciones en las metodologías, estrategias, motivaciones... Era un momento de
movimientos en renovación pedagógica.
Así,
me fui acercando a diferentes corrientes tratando de buscar alguna pista:
Piaget, la escuela psicomotricista. Eran
momentos vivos en la escuela, nos reuníamos, hablábamos, intercambiábamos experiencias... Pero a pesar de todo siempre
había en cada clase 4 ó 5 alumnos que no iban, incluso a veces algunos tenían
serias dificultades, a los que nos resultaba
difícil dar una respuesta. Quizá por esto me acerqué a la llamada educación
especial.
Poco
después y a través de una compañera de trabajo me fui acercando al
psicoanálisis. Al principio, he de reconocerlo, me intrigó; pero poco a poco
empecé a construir mi marco de intervención.
Psicoanálisis
y pedagogía son dos discursos diferentes, pero es precisamente a partir de esa
diferencia donde se pueden establecer conexiones, como bien nos cuenta el
libro. Sin embargo, no debemos confundirnos, en el aula los maestros somos
maestros no psicólogos ni psicoanalistas.
¿Qué
es lo que me gusta de este libro?
Precisamente que lo que me provoca son preguntas, preguntas sobre mi
propia práctica. No da recetas, no las hay. Me ha hecho reflexionar, por suerte
al hacerlo con un grupo de compañeras, el intercambio y enriquecimiento está siendo mayor.
Nos encontramos en un momento de crisis
social, de valores, ideales, donde lo que impera es:
-
Lo
inmediato. El acto-efecto.
-
Los
números, la eficacia, lo evaluable, lo rentable.
-
Los
protocolos que nos “protegen”.
-
El
maestro ha perdido su autoridad, aparece la llamada violencia escolar.
-
Los
padres no saben qué hacer con sus hijos...
En fin, una situación que todos conocemos.
Mi pregunta es: ¿Cómo orientarnos en este contexto? El libro me ha ofrecido algunas pistas, que quizás luego podamos comentar:
&
El niño/a llega a la escuela, no como una
tabla rasa, sino con unos previos de los cuales tenemos que partir. Nos
dirigimos a toda una clase, pero nos escuchan de uno en uno.
& Se trataría de despertar el interés del alumno por la cultura, esto
es algo que debe causarse; hacer algo para que el niño consienta a nuestra oferta educativa. Esto es difícil de
sostener si el maestro esta constantemente bajo sospecha.
& El libro define el acto educativo como “aquello que produce una
transformación en el sujeto gracias a una transmisión lograda a través del
vínculo educativo”.
&
El vínculo
educativo es del orden de lo particular, se establece con cada sujeto, y hay
que hacerlo revivir constantemente.
& El acto educativo, reinventar el vínculo con el alumno es
responsabilidad del maestro, tenemos que creer en lo que hacemos. Para causar
el interés en el alumno, nosotros mismos hemos de estar interesados, que exista
una ilusión por enseñar, y estar advertidos de que hay un límite: No todo es
educable.
O
nos sumamos a la norma, lo evaluable, el protocolo, o hacemos una apuesta de coraje
y de la crisis actual de la educación tomamos lo positivo: Apostar por algo nuevo,
asumir el riesgo de inventar, abrir un lugar para el sujeto, recuperar el deseo
por enseñar, aumentar el intercambio con otros profesionales... Reinventar el
vínculo educativo es posible si hay un deseo en juego.
Para ir terminando, me gustaría comentaros
lo expresado por una compañera con relación al libro, decía: “ Yo por el
título, no me habría acercado al libro, pensaba que estaba lejos de mí porque
yo me siento fuera del psicoanális. Sin embargo, me ha gustado porque me ha ayudado a reflexionar y
en muchas ocasiones me ha reafirmado en mi práctica de trabajo diario. Me ha
hecho recordar cosas básicas sobre la educación que tenía olvidadas por la
práctica diaria y la rutina.
El libro no es fácil hay que releer capítulo
a capítulo, pasa como cuando ves una película por segunda vez, aprecias y
valoras detalles y matices que la primera vez se pierden en la globalidad.
Es
fundamental comentarlo y leerlo con otros compañeros, se sacan muchas ideas
entre líneas, el intercambio es muy enriquecedor...”
Finalmente invitaros a que os acerquéis
al libro, lo visitéis, podáis rescribirlo con vuestras preguntas. No os dejéis
llevar por los prejuicios... Siempre hay tiempo para dejar un libro que no
nos gusta. Muchas gracias.