39/56 Marta Gutiérrez

 

En el mundo de cada día encontraremos dolor y placer. Si el hombre puede aceptar el dolor y el placer con una misma actitud, será capaz de llevar una vida feliz. Por lo tanto, la habilidad que poseamos en cuanto a poder controlar nuestros órganos sensoriales constituye la base para nuestro equilibrio mental. Y el controlarlo nos hará capaces de resistir las dificultades que nos salen al paso, y en definitiva,  mejorarán nuestra salud.