27/56  Jesús Heras

 

A la hora de inspirarme en esta portada para la revista Norte de salud mental, lo he hecho en una de las cosas que suelo hacer muy a menudo cuando estoy nervioso o estresado: ir a la playa para ver el mar. Esta es una de las cosas que mucha gente utiliza para liberar su mente, relajarse y desconectar de la rutina estresante del día a día. Las olas, la brisa, el olor a salitre, la arena… hacen de la playa una de los sitios más relajantes, sobre todo cuando el mar está embravecido y oyes el romper de las olas a metros de distancia.

 

Los ojos cerrados de la chica transmiten la situación de relax que siente. Además, el color negro de su ropa contrasta con la sensación de liberación que siente al extender sus brazos, lo que me da a interpretar que cualquier persona puede relajarse frente al mar.

 

Por otro lado, el sol al situarse en la cabeza de la chica hace que se transfieran todas las características de aquel a la cabeza de ésta, es decir, se produce una comparación: el cerebro es una fuente de luz y vida para el cuerpo como el sol para la vida humana en la Tierra, ya que sin éste no podríamos vivir.