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PIRUETAS
SIN CONTROL
La cabeza es un laberinto, una montaña rusa sin control; una vez que se pone
en marcha, no hay forma de hacerla parar. En la vida experimentamos subidas y
bajadas de todo tipo, pero el testigo principal de todo lo que nos ocurre es la cabeza. Muchas
veces, entre subida y bajada, aparece un resplandor, algo que nos hace
cambiar de rumbo, sin explicación, lo negro se vuelve multicolor.
He utilizado la imagen de una montaña rusa, porque me parece lo más adecuado
para transmitir las ansiedades que se crean en la cabeza de una persona
cuando las cosas van, o la alegría y satisfacción si los problemas se
resuelven.
Además, lo que una montaña rusa transmite, en mi opinión, es descarga de
adrenalina, sentimiento de libertad, en resumidas cuentas, tensiones liberadas.
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