Proseguimos nuestro estudio de la indumentaria y complementos de psiquiatras, médicos en general y pacientes, con dos artículos que han dedicado su atención a la particular forma de vestir de las personas que sufren de esquizofrenia.
El primer signo de alerta lo dio hace más de 10 años Arnold y asociados, un grupo de investigadores de Tennessee que realizaron una curiosa investigación partiendo de la observación de que muchos pacientes psiquiátricos se caracterizan por vestir simultáneamente varias piezas de una determinada prenda. En su experiencia, la mayor parte de los pacientes que acostumbraban a llevar uno sobre otro, tres camisas o dos pantalones, por ejemplo, estaban diagnosticados de esquizofrenia, así que optaron por comprobar sobre el terreno si la esquizofrenia se asociaba a esta particular forma de vestir. Para ello, durante un tiempo registraron las personas que acudían a un servicio de urgencias psiquiátricas portando dos o más piezas de una prenda. En total, fueron 25 las personas que acudieron al hospital multicamisadas, multipantalonadas, multisuetereadas o con sucesivas capas de ropa interior. De ellas, 18 estaban diagnosticadas de esquizofrenia, lo que arroja un chi cuadrado de < .0001, que sugiere que esta peculiar forma de vestir, a la que llamaron con el difícilmente traducible término de “
redundant clothing” es algo poco menos que específico de la esquizofrenia.
El trabajo, ciertamente, es atacable desde varios puntos de vista. El primero es si multiponerse ropa o ponerse multirropa es el único aspecto con valor semiológico en el campo del vestir. No quisiera entrar en detalles, ni mucho menos señalar a nadie, pero pocos campos más fértiles hallará el clínico observador que el estudio de la indumentaria o la apariencia externa de sus pacientes (y de sus colegas, dicho sea de paso). Pero es que además podemos hallarnos ante un artefacto por sesgo de selección. Tal vez en otros ámbitos asistenciales (atención primaria, centros de salud mental) esta curiosa superposición de prendas se asocie a diagnósticos diferentes a la esquizofrenia.
Pero incluso dando por buena la asociación de la multiplicidad de prendas con la esquizofrenia, ¿cómo podríamos explicarla? Los autores proponen tres hipótesis: La más “
pesada” desde el punto de vista biológico apunta que la en la esquizofrenia podría existir una disfunción sutil del hipotálamo o del sistema vegetativo. A su vez, esta disfunción determinaría que los pacientes debieran arroparse en exceso, o bien que no les importunase el calor derivado de llevar tanta prenda encima. La primera posibilidad apuntaría a algo así como una hipersensibilidad al frío; la segunda, a lo que en línea con otros fenómenos observados en la enfermedad, podríamos llamar
asimbolia al calor.
Otra propuesta sería de carácter más bien psicológico. Según Arnold y asociados, las sucesivas capas de ropa, al modo de una armadura, podrían crear una sensación de presión y consistencia que daría a los pacientes seguridad. Finalmente, nuestro grupo invoca la posibilidad de que el hecho de el enfermo se coloque más y más prendas implique una disfunción neuropsicológica, en forma de apraxia o de una afectación cognitiva más amplia.
En 1999, Eric Altschuler, en una carta publicada en el British Medical Journal, retomó el fenómeno, que denominó “
signo de la ropa en capas” (
layered clothing sign) a propósito nada menos que de
El Rey Lear. En la Cuarta Escena del Tercer Acto de esta tragedia shakesperiana, Edgard(o), uno de los personajes principales, se hace pasar por un loco de nombre
Poor Tom (en traduciones castellanas, el
Pobre Tomasín), que se presenta a sí mismo con las siguientes palabras, que quedarán mucho mejor y más entonadas si el lector las lee en voz alta y con un cierto acento lawrenceoliveriano:
Poor Tom, that eats the swimming frog, the toad, the tadpole, the wallnewt, and the water; that in the fury of his heart, when the foul fiend rages, eats cow dung for sallets, swallows the old rat and the ditch-dog; drinks the green mantle of the standing pool; who is whipped from tithing to tithing, and stock-punish'd, and imprisoned; who hath had three suits to his back and six shirts to his body . . . .En
El Rey Lear el protagonista padece una demencia, y según algunos estudiosos de la Psicopatología en la obra del Inmortal Bardo de Avon, Poor Tom / Pobre Tomasín, padecería una esquizofrenia crónica. De esta manera, concluye Altschuler, en los albores del siglo XVII Shakespeare conocía y fue capaz de describir poéticamente el signo de la ropa en capas.
Como apunte final, debemos destacar que como ya sucedía en la versión española de las aventuras de Peter Rabbit / Perico Conejo, algunas traducciones literarias en castellano pueden despistar al lector y hacerle pasar por alto este agudo detalle psicopatológico. Veamos, por ejemplo, la de Luis Astrana Martín:
El pobre Tomasín, que se alimenta de la rana nadadora, el escuerzo, el renacuajo, la salamanquesa y la salamandra; que en la furia de su corazón, cuando el mal espíritu le agita, come boñigas como ensalada, engulle ratas viejas y perros muertos de los barrancos, bebe de la costra verdusca de la laguna estancada; que es azotado de parroquia en parroquia, metido en los cepos y encardelado; que ha tenido tres vestidos para su espada y seis camisas para su cuerpo, "caballo para pasear y arma para llevar"; pero los ratoncillos, ratas y otras pequeñas alimañas fueron el alimento de Tomasín durante siete años largos.Con esta redacción la referencia a la ropa parece ilustrar la decadencia o deterioro del personaje. No sabemos si es ésta la interpretación correcta (con lo que al Inmortal Bardo de Avon le traería sin cuidado la manera de vestir de los enfermos mentales) o si es Eric Altschuler quien está en lo cierto, y lamentablemente no podemos salir de dudas preguntando al autor qué querían decir sus palabras. En caso de que sea Altschuler quien lleve razón tendremos que
lamentar de nuevo que la traducción al castellano, aunque brillante y vigorosa, oculte matices que habrían podido impulsar la investigación psicopatológica en los países de habla hispana. Así no hay quien pueda…
Fuentes:
Altschuler L. Shakespeare knew the layered clothing sign of schizophrenia. BMJ 1999; 319: 520 [
Texto completo]
Arnold VK, Rosenthal TL, Dupont RT, Hilliard D. Redundant clothing: a readily observable marker for schizophrenia in the psychiatric emergency room population. J Behav Ther Exp Psychiatry 1993; 24: 45-7 [
Abstract].
Shakespeare W. El Rey Lear (Trad: Luis Astrana Martín). Madrid: Aguilar, 1990
http://html.rincondelvago.com/el-rey-lear_william-shakespeare_2.html